Hacedores De La Palabra

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Santiago 1:22 RVR1960

Casi nunca se queda un versículo tan enfrascado en mi mente como este, una vez lo leí y empecé a cuestionar muchas cosas, y una de ellas es que tan fácil puedo engañarme a mí mismo.  Se nos pasan semanas, meses y hasta años intentando volver al principio, volver a tener una relación genuina con Dios, una relación de confianza, de dependencia absoluta y no lo logramos.

Este versículo me recordó que en muchas ocasiones en vez de ser hacedor de la palabra, soy más bien quien finge ser hacedor.  Engañarse a uno mismo puede venir desde cosas tan sencillas como saber que no eres una persona que ora constantemente y si te preguntan en la calle contestar que ¡Sí!

Dios en su Palabra contempla claramente la necesidad de estar totalmente entregados a Él, pero muchas veces nosotros estamos muy alejados y en nuestra congregación hacemos creer que estamos muy cerca, es así, es más importante estar bien con el hombre que muchas veces estar bien con Dios.  Nos engañamos a nosotros mismos y hasta nos hacemos creer que Dios está guiando el camino por el que vamos, siendo todo lo contrario, más bien nosotros le quitamos el control a Dios y queremos manejar la vida a nuestro antojo.

Hoy es un día en el que esto puede cambiar, en el que te puedes entregar de forma completa, sólo pide al padre que te dé sabiduría, qué te conviertas en un hacedor genuino de la palabra, confiando en que como esto es lo que El Padre quiere que hagamos, el otorgará toda sabiduría de lo alto y te permitirá lidiar de manera exitosa y victoriosa con cada uno de los aspectos de tu vida que no te permiten avanzar y te mantiene engañándote a ti mismo.

Hoy es el día en que todo puede empezar de nuevo desde cero, acércate a Cristo y conviértete en un hacedor de la palabra.


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