Negándome A Mi Mismo


Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 
Mateo 16:24-26 RVR1960

Como cristianos que profesamos ser, a veces nos cuesta hacer la voluntad de Dios en nuestras vidas, porque pensamos en varias cosas:

1. Nuestros placeres personales: Lo más difícil es cuando tenemos que elegir entre algo que nos gusta o nos llama la atención y hacer la voluntad de Dios, estos placeres pueden ser un vehículo del año, pueden ser de carácter sexual desordenado, entre otros... 

2. Nuestros sueños: A veces los sueños nos impiden estar en los lugares que Dios quiere que debemos estar, estos sueños pueden ser fama, dinero, poder, entre otros... 

3. Nuestras imperfecciones: A veces nosotros mismos nos ponemos barreras y nos descalificamos antes de iniciar la carrera, estos pueden ser una enfermedad, defecto físico, poco conocimiento, etc... 

Debemos entender que es Dios quien nos da la habilidad y la capacidad para hacer su voluntad, la biblia es el manual de cada creyente, mediante ese manual Dios puede hablar a tu vida e indicarte cual es la voluntad que Él tiene para ti, pero si no renunciamos al Yo interno, no lo podemos hacer, renuncia al Yo en esta hora y permite que Dios obre en tus sueños, y en tus anhelos, para poder usarte como Él quiere.

¡Que el Señor te bendiga!

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