No Abrió Su Boca #BanaDevocional

Leer: Isaías 53

La palabra nos habla y nos enseña cada día algo diferente con relación a nuestro Dios, una de esas cosas que encontramos es el amor que Él tuvo por nosotros, dice la palabra en el libro de Isaías que nuestro Cristo al momento de ser golpeado, maltratado y herido por nuestros pecados, decidió callar y no abrir su boca.

Cuando una persona calla es por varias razones, puede ser que la persona trate de escuchar un enunciado de otra persona, tal vez quiera descansar su voz, o simplemente no tiene deseos de conversar con esa persona, pero el Señor no tenia eso en mente, Él no calló para ninguno de esos fines, Él calló y no abrió su boca porque nos amo y no quería estropear la obra que había empezado, en medio del dolor y el sufrimiento nuestro Dios no pensó en su salud, ni en los clavos, ni en los azotes, cuando Él estuvo en ese lugar pensó en mi. Nuestro señor Jesucristo podía con su voz mandar una legión de ángeles para que lo auxiliaran simplemente con el poder de su palabra, sin embargo calló porque quería ver el fruto de la aflicción de su alma, que somos todos los que una vez aceptamos su amor y su salvación.

¿Que nos toca a nosotros?

En esta mañana debemos tener un agradecimiento enorme hacia nuestro Dios, una alabanza que brote de nuestros labios y nuestros corazones y exalte a nuestro Dios por su misericordia, porque Él calló para que nosotros pudiésemos alabar y contar sus maravillas.

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