"Transformado" En Mi Salud Física (día 11)

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13 (RVC) 

La gente grandiosa que ha sido usada por Dios, son solamente personas común y corrientes con una cantidad extraordinaria de determinación. Simplemente no saben cómo darse por vencidos cuando las cosas se ponen difíciles. ¿De dónde sacan este tipo de fuerza interior? Su fuerza proviene de una creencia profundamente arraigada, "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Su fe les impulsa más allá del desaliento y el miedo en la vida que Dios quiere que vivan, una vida totalmente dependiente del poder de Dios, no del suyo propio. 

¿Qué se necesita para desalentarte en tu compromiso con la salud física? ¿Es cuando las cosas no salen bien? ¿Qué hay de no alcanzar tus objetivos? ¿Tal vez es no tener la fuerza para ver las cosas a través de su culminación? Muchas veces nos desanimamos  porque estamos viviendo en nuestras propias fuerzas. Nuestra fuerza y energía tienen limitaciones. Nuestra determinación emocional y mental puede durar mucho tiempo. La fuerza de voluntad te puede llevar lejos antes de que acabe. Pero el poder de Dios es ilimitado; siempre disponible cuando lo necesites. Hay sólo un pequeño problema: este poder no es automático. Se requiere un acto de fe llamada rendición.

Con el fin de ser infundido con la fuerza de Dios, primero debes reconocer tus limitaciones. Debes admitirle a Dios que lo necesitas. Una entrega total significa completa dependencia de Él día a día, momento a momento. Al igual que un bebe recién nacido es completamente dependiente de su madre para todo, Dios quiere que seas completamente dependiente de Él en todas tus necesidades 

Una vez que te has rendido y admitido tu necesidad, debes pedir a Dios por su fuerza y confiar en Él para ser liberado. Dios no te dará toda la energía que vas a necesitar durante todo un año a la vez, pero te dará energía para el mañana cuando llegues ahí. 

Cuando sientes que te estás quedando vacío y listo para "tirar la toalla", toma de la fuente del poder de Dios. Supera el desaliento y da un paso en fe, confiando en que Dios puede darte todo lo que necesitas para ese día.

PARA MEDITAR: ¿Qué escuchaste?,  ¿Qué piensas?, ¿Qué vas a hacer? Ahora habla con Dios…

Entradas populares